la soledad del hogar, el mundo perfecto. ya no tengo a donde ir, de que escaparme.
ya llegó mi Alaska. la reflexion me invade. camino obligado de ida que se enmaraña en cierto nivel. no era tan dificil escucharme. ahora que ya perdi la costumbre te puedo decir que solo estoy cansada.
ya no respondo a mis apodos, tengo nuevos, que no se me ocurrieron a mi. ordeno en desorden.
la canilla gotea, como mi mente, deja caer de a una idea por vez. el tiempo se alarga, o se acorta, depende como mire el calendario.
quiero alguna vez poder decir que se donde estoy parada, y que se me note en la mirada porque te voy a estar mintiendo.
miércoles, 24 de noviembre de 2010
martes, 23 de noviembre de 2010
al borde
otra vez. y lo mejor de todo es que me lo veo venir. el brote. y despuès no voy a poder decir que no me lo esperaba.
tengo un ojo en la nuca. mi ojo de la nuca tiembla cuando alguien se acerca a mis espaldas, y me avisa. tiembla, y yo siento un sabor amargo.
me lo veo venir... este brote me va a dar una flor de colores primarios.
tengo un ojo en la nuca. mi ojo de la nuca tiembla cuando alguien se acerca a mis espaldas, y me avisa. tiembla, y yo siento un sabor amargo.
me lo veo venir... este brote me va a dar una flor de colores primarios.
elektra
Amo usar las medias de mi padre. Las de los trajes. Son finitas pero no son calurosas, y me dan un aire de no se qué porque son suyas. Amo a mi padre. Se levanta los fines de semana para desayunar conmigo, porque me voy temprano. Y me da charla. Mi hermano llega para acostarse y yo me voy. Y mi madre y mi padre quedan en casa. Yo estoy furiosa de sueño y con pocas pulgas, pero él me habla a esas horas de la mañana, y me cuenta cosas que escuchó en la radio, o de la nueva tecnología que se usa en algún país primer mundista, o de la moda que se viene. Mamá le dice que es licenciado en todo, porque siempre dice saber de todo, y nos reímos. Ya no tiene la espalda erguida como antes, ni lo veo alto, y el pelo está la mitad canoso. Pero amo profundamente a mi padre.
lunes, 22 de noviembre de 2010
un hijo
Caminé bajo la lluvia, ya se había acabado el día laboral en un feriado bien argentino, del que ni me había enterado. "La cara que pones cuando lo miras, te desvivís." Caminé y me mojé un poco, para sentir la frescura de las gotas que con el aire también fresco que corría me inundaban de noviembre en Buenos Aires. Una vez más. Entré y busqué en todos las tapas el impacto. Dos o tres preferencias. El amor a primera vista, y salí con mis dos títulos bajo el brazo. Anoche me fui diciendo "...y yo que quiero tener un hijo, y me canso tan fácil de este crío que lo tengo un ratito...". La madre, no hay como la madre, de qué hablamos cuando hablamos de madre... y lloró ahogada, como frenando que salgan mis órganos por los ojos. Y tan mía soy ahora, y tan tranquila y con tantas ganas de llegar conmigo, a leer, a escuchar, a escribir, a mirar, a leer de nuevo, y llorar, porque estoy yo, conmigo y me río.
domingo, 21 de noviembre de 2010
blanco y negro
Reconocer la humildad, reconocer la divinidad. Hacerse uno con el viento y rozar las mejillas suavemente, envolviendo en paz. Saberse al lado, de pie, esperando. Reconocer al importante. Tener el valor de decidir, de hacer la opción por el otro. Sin orgullo. Sin remordimiento. Con las manos en la masa y sin delantal…
autocine mundano
No tengo opción. Nada puede resultar de este estado emocional no definido que me pincha los sesos cuando duermo. Temor a verbalizar. Paciencia de mis propias limitaciones. Permanezco inmóvil al borde de la mesa, esperando que dejes de mirarme para poder volver a reaccionar. Repito una a una las posibilidades. Comparo tu voz con la de tantos y sigue apareciendo el signo de interrogación en mi sien. Voy a sacarme una radiografia cerebral para colgar en mi cuarto la imagen de las marmotas que hacen una fiesta en mi cabeza.
sábado, 20 de noviembre de 2010
trench
Acá me quedo, con un verso nuevo que recordar. Como cuando corri para alcanzarte mientras caminabas mirando el suelo o cuando escuche la voz del otro lado del teléfono que se reía de vos. Uno mas uno: cuatro. Cuento uno a uno los motivos para no olvidar. Me entremezclo, caigo devastada por un pensamiento que no quiere salir de mi. Ausencia, la causa de la locura. Dos letras y una queda atrás. Como todo lo que esperaba de vos. Agosto siempre fue un mes funesto sobre todo cuando se lo mira desde el invierno.
jueves, 18 de noviembre de 2010
perriferia
Hacemos algo por vos? faltaba mucho más.Gracias por preguntar...
Un recorrido intenso de dolor ajeno.
Una palabra acomplejada y una mirada sobria.
Palabras yendo y viniendo, pero cero realidad
Dejame así, si eso es lo que tenes para ofrecerme a cambio de mi libertad.
Ahora basta, andate, segui tu rumbo y no me mires más.
La imagen se estira pero no se rompe.
Como vos, como yo.
domingo, 14 de noviembre de 2010
al estilo americano
uno, dos, tres, y termino por creer que no estaba tan lejos de mi verdad. la sensación de alivio me invade en tus palabras; la interaccion existe; no estoy solo en mi cabeza. hago la cuenta. por ahi tres o cuatro, quien sabe. pero las horas pasan y yo sigo aca. enchufada. algo me dice que no debería decir nada. a veces las palabras no significan nada, dije. pero otras veces si...
un gesto. una mueca que me lo dijo todo. ahora me digo que yo ya lo sabia, y que era real. bullshit, solo me lo hace creer tu ironia. hay algo en ese contorno infinito que me deja helada. espero la pregunta equivocada que no llega jamas. una suerte rara, ese algo que hace el aire mas dulce. cliche, si, bastante. a quien le importa igual... tan lejos.
ansiosa por dentro y sin perder el agrio sentido del humor, que me defiende de todo lo malo. espero el contacto.
viernes, 12 de noviembre de 2010
de frente al suelo!
Caminaba por un camino fragoso como mi apellido. Caminaba y caí de frente al suelo. La cabeza se abrió al medio, se caían fichas y fotos. Todo se desparramó y me dio miedo perder algunos recuerdos. Levanté las cosas con las que ya me reconcilié, pero de pronto sentí ganas de dejar otras, ahí tiradas, perderlas para siempre como si no fuesen mías ni de mi historia. Un alivio enorme quitarme tanto peso, sin hacer dieta baje muchos kilos. Te dejé tirado ahí y la foto en la que estabas me miraba fijo con una media sonrisa, me miraba como despidiéndose. No tuve ganas de mantenerte la mirada en ese instante del pasado que ya no existe que nunca va a volver a existir. Que pena por algunas estrofas lindas que también dejé caídas, no importa si no las recuerdo se evaporan...
jueves, 11 de noviembre de 2010
mecanica frutilla en las rodillas.
me pareció escuchar que repetías mi nombre por lo bajo, imitando mi pronunciación. la torpeza de tu mundo en huelga y la decoración del bar, una perfecta combinación. cruzamos la place de la pite voirie en silencio. la imposibilidad de hacerse entender, una constante. nos miramos y sonreimos. despues de todo, solo yo se lo que estoy pensando. caminamos bajo la eterna lluvia de este lugar gris, diez minutos a pie, sin repetir y sin soplar. mundo en off, esta vez... como tantas otras veces. revoleando los ojos como si las palabras me atemorizaran, recuerdo y niego la posibilidad de que sea cierto. un alma lejos de todo lo conocido. influenciable pero con conciencia de si, despues de todo. sin duda voy a volver a buscar el afiche de ese bar que, como antes, me hizo saber que nada termina ni empieza cuando uno lo espera. oh, la dulce novedad.
miércoles, 10 de noviembre de 2010
pálido
Blanco pálido, neutro, sans coloration. Sufro de día. Y la noche me encuentra cansada. Conviene dormirse de a poco. Como dejando que el cuerpo llame a la mente, suspirando el ruido de la calma que nace y grita que está viva. Frio pálido. Polar. Frio que entumece el alma y la deja quieta, muerta de miedo. Transparente. Blanco pálido, neutro, sans coloration.
lunes, 8 de noviembre de 2010
En la peluquería, descanso...
Ante la pregunta, Cota se concentra. - Si, lo extrañé mucho tiempo. Ninguna de las respuestas que esperaba Cata era esa. Por supuesto había habido un lapsus en el que cada una estaba en otra conversación. Pero siempre hay una tangente donde todo vuelve a unirse... - De cada uno he sabido rescatar algo.- coinciden. Llueve frío en noviembre casi como en otoño, y la cerveza helada congela las palabras. - Me consuela saber que tenemos varios días para caminar lejos.- dice Cata, resignándose a seguir la filosofía barata de lunes. Mientras apunta por día en la agenda los lugares que no pueden omitir en enero. - Si pero la vuelta va ser difícil... - insiste Cota. Los ojos van para un lado y para otro como buscando la señal de tránsito que indique hacia donde seguir.
no es tan necesario
el frio, la confusion, la mezcla, el gozo, el llanto, la pérdida, la ruptura, el sabor amargo, el encuentro, la fiesta, el maquillaje, la noche, la lluvia, tus gestos: ese gesto en particular.
jueves, 4 de noviembre de 2010
mono-bloggleando
le hablo a la tele, si. le hablo a la tele porque la compu ya se cansó de escucharme. hace dos dias que no paro de contarle todos mis problemas y mis preocupaciones y mi neura sin medicamentar, y hoy me dijo: bancala flaca. que te escuche otro. asi que no me quejo. con ella me hago la mudita, con tal de que se siga bancando el 24 sur 24.
miércoles, 3 de noviembre de 2010
Arrête.
Estaba sentada esperando mi café. Alrededor todos cantaban la rutina de sus vidas. Un libro elegido al azar pero con convicción, se dejaba entrever entre mis cosas. Un pasaje, dos mundos, una misma vida. La esencia de mi viaje se perpetraba en cada esquina. Un motivo, o quizás dos, no me dejaban en paz. Esa tarde decidí alejarme. Decidí dejar todo atrás. Un dinamismo que no me caracteriza me había atrapado. En una hoja del diario del subte había anotado esa mañana: menos mal que la mañana canta. Una hora estaba bien. Suena el teléfono. Atiendo. Pago mi café, dejo un par de monedas de propina y el diario matutino. J’ y vais.
danilo´s club
La tranquilidad del hogar, la paciencia de la soledad. Medito sobre la costumbre. Me opaco en el sentimiento placentero de la rutina. Establezco las bases para la ruta que se impone. Una vez más, cuando todo es silencio, espero. Me someto a mi propia indagatoria. Cuento los hechos, tal como los viví. Comparto la huida, el rechazo, la angustia, el perdón, el castigo. Me objetivizo para perderme luego, de nuevo, en mi individualidad. Un pasaje extraño al acto. Un recorrido magnífico donde las palabras producen la verdad. Horizonte claro e inalcanzable. Muda y con los ojos bien abiertos.
lunes, 1 de noviembre de 2010
à toute!
Mentiras. Me ahorras más trabajo del que puedas imaginar. Ahora si, entiendo todo. Ahora puedo leer tus mentiras y no creer una sola letra de tu tesis. Me cansas con cada palabra, con cada frase mal formulada pero para vos la verdadera interpretación. Banal. Es un tic. Es una mala costumbre. Y sin embargo, vuelvo a leerte, y leo entre líneas, e imagino sus caras cuando te escuchan, cuando corrompidas por la dura etapa de la adolescencia, se absorben en tu nube irreal, en tus palabras que riman y resuenan como aquella vez en la que casi te crei. Recuerdo y siento ganas de vomitar, la ingenuidad que me determina se diluye cuando recuerdo el morbo que te caracteriza.
longplay
No lo pienses como te lo digo. Parece que no quisiera verlo. Me quedo sentada, leyendo y las líneas se repiten y el contenido pasa. Y me despierto, luego de media hora de ensueño, creyendo que la lectura avanzó. Durante algunos minutos te miré, profundamente… intenté reconocer en tu rostro la verdad. Cuando todo se apaga, queda la duda. La pregunta sin respuesta o peor aún, la pregunta sin forma, esa que se siente, que se percibe pero que no se quiere formular.
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