sábado, 20 de junio de 2015

Destellos de lo que será...


Entre las cinco, estaba claro que la más involucrada era Isabel. No estoy segura que fuese por convicción. Creo que más bien era porque cuando se le metía algo en la cabeza, no paraba hasta conseguirlo. Ese día fue un tanto extraño. Nos maquillamos, nos pusimos los tacones, había momentos en los que sentía que eramos cinco adolescentes con ganas de sentir un poco de adrenalina... pero ya con casi cuarenta años. Era un evento importante en la embajada de Siria. Era mi primer evento, la primera vez que iba a ser partícipe desde que las había conocido. Cuando llegamos y empecé a ver las caras, las miradas, los deals, los enredos, cuando ví las cosas que pasaban en las espaldas de otros entendí que no me estaba metiendo en ningún juego de Heidi...

lunes, 15 de junio de 2015

Y alguna vez leí: "cada vez iré sintiendo menos y recordando más."


Antes me hubiese enojado. Hoy me rio. Sigo siendo la misma caprichosa y mandona de siempre, pero ahora al menos lo reconozco y tengo claro lo que quiero. Te escribí porque te extraño, y porque no me cuesta soltar palabras. Desde el día que te conozco que se lo que siento, y no me hace pánico decírtelo. Una y otra vez, yo la Maga, y vos... Horacio. Yo el cuadro en el museo y vos mirándolos sin involucrarte con ninguno. Siempre partiendo del principio. Deja de pensar. Expresar emociones con sustantivos. Que complicado. Tener miedo de estar acorralado. Eso es. Y después sabes que nunca fuiste más pleno que en ese invento de corral que vos solo te imaginaste. Y si te voy a buscar? Y si te vuelvo a proponer que te cases conmigo? Y si te pido que me des la libertad que te quiero dar? Te asusto verdad? Voy a poner un aviso en el diario... estoy buscando un hombre que no le tenga miedo a mi amor.

miércoles, 19 de febrero de 2014

Ojalá

Escribí un texto para vos. En realidad para los dos. Un registro de esto que nos sucede. Para que lo pueda leer más adelante y entiende porque resultaron las cosas de tal o cual manera. Es la primera vez que escribo sobre vos. Raro. Escribo sobre todos los tipos que se me cruzan en la vida. Ya cuando tengo más de dos encuentros sexuales y me generaron una mínima sonrisa, algún texto les dedico. Ellos siempre son un “él”, fastidioso, egocéntrico, un poco sensible pero con máscara de macho cabrío. Vos sos uno más de todos esos hombres, que me hacen hablar desde el útero. Porque nos quejamos de que los hombres piensan con la pija, pero nosotras pensamos desde el centro de nuestro cuerpo. Lo que sospecho, es que quiero que seas más que uno de esos egocéntricos fastidiosos, que quiero que seas de los pocos que me hacen cocinar, leer, escribir, que me remontan a mi ideal de mujer, si al mío. Perdón, pero soy una egoísta que quiere su plenitud. Y más aún me gustaría que si me dejas llegar a esa plenitud, te quedes para que te la comparta. Oxalá!

Endogamia…

Envueltos en palabras de un universo que se aburre si no habla, me pedís que no emita sonido. Te dejo bajar por mis caderas, mientras indagas a ciegas… me exploras, me oles, me mordes, te obedezco. Y asoman de a ratos los miedos por los poros, distancias de lagos transparentes, se revelan en tu cara, que no puede verme, porque yo también estoy transparente. Me fastidio, te mandoneo, te grito, te escupo. Vos preferís no hablar, pero cuando me queres pegar, con una palabra, lo haces bien fuerte. Quedate tranquilo, no no estamos enamorando...

viernes, 15 de noviembre de 2013

No lo dejes pasar

Pareciera que vuelve, que te despierta nuevamente para que puedas dedicarle dos o tres renglones. Hace tiempo ya que nadie tiene mucho para decir. La casa permanece en silencio, las almohadas desparramadas por el piso, y el olor a humedad que va encriptando el ambiente. Si tan solo una o dos lagrimas hicieran ruido al estrellarse contra el vidrio de la mesa, en el centro de la escena. Si tan solo fueran algunos ramilletes de flores recolectados al azhar los que inundaran con su aroma el ambiente. La casa esta vacia y nadie quiere ya contradecirla.

sábado, 27 de julio de 2013

borrador de "Si viví 28 años de mi vida sin vos..."


Se puso de pie sin notar que sus zapatos hacían crujir la madera del suelo. Iba a despertar a Julio. Hice señas para que no hiciera más ruído. Agarró su teléfono que estaba en la mesa ratona, sin siquiera mirarme y salió de mi casa al compás de una puteada. Nunca entendí a qué se refería porque lo dijo en francés. Cuando se enoja habla en francés. Noté que me estaba puteando porque frunce el ceño cuando lo hace. Si soy una puta. Le metí los cuernos. Le pedí todo y me respondía "te puedo dar hasta acá". Entonces le fuí infiel. Y ahora me dice que "él no puede vivir sin mi". (Cuanto tiene que girar el mundo para que nos vayamos dando cuenta que no somos el centro.) Julio es mi hijo. Tiene 3 años. Su papá nos abandonó cuando su carrera de músico le permitió dejar el país hace dos años. Los hombres de mi vida han sido varios. Y nunca llegó el amor aún. Sólo Julio es la verdadera razón de vivir.

martes, 9 de julio de 2013


Me desespera el paso de los minutos, y no tener noticias tuyas. Me desespera la entrega desacertada que hago de mi, a cada uno que se aleja. Me desespera tu nombre escrito en una pantalla, que me representa tus ojos en otra pantalla. No poder esperar. No confiar en eso que se siente, y deshacerse lentamente en la angustia de la ansiedad...

jueves, 4 de julio de 2013

para que te entiendan, hay que entenderse...


Como si poco a poco, empezara a entender algunas cosas. Pequeñas. Como fichitas de algún juego de mesa que se van acomodando pasito a pasito. Como si mi cara, la que intenté verme hace ocho meses en el espejo, hubiese estado fragmentada, y desdibujada, o hubiese sido un rostro de algún cuadro de Picasso. Pero ahora esa cara, ese rostro, toma forma original. Mis ojos, vuelven a ser mis ojos, me puedo ver en el espejo y me registro como tal, como yo. Mi boca volvió a su lugar, y tiene voz nuevamente, puedo comunicarme, expresarme, pedir, afirmar, negar. Mi nariz me permite oler los aromas de cada lugar donde me meto. Y por sobre todo, vuelvo a pensar, vuelvo a entender que aún tengo la capacidad de elegir. Los hombres que ayer yo creía me hacían el amor, hoy descubro en sueños que sólo me violaban. Se aprovechaban de mi cara desfigurada, de mi ceguera, de mis imposibilidades. Metían su falo dentro de mi cuerpo, para sentirse un poco hombres. Que poca cosa. Hacerse hombre pasa por otro lado, y les cuesta tanto. Cuánto tarda uno en ver, en percibir, en dar cuenta de lo que lo rodea. A veces una vida entera… abrir los ojos, y prestar atención, registrar, oler, percibir, que el pasado no sea la lectura del presente, porque solo trae fracaso de no poder volver el tiempo atrás…