sábado, 20 de junio de 2009

sans-abri

Como todas las noches nos dimos un beso de despedida y nos fuimos caminando, cada uno para su lado, sin punto fijo, a dormir por algún lugar sin mucha gente.
No dejaste que te muestre lo que había llevado todo el día, conmigo, en mi bolsa. Me dijiste que preferías que espere, que te cuente algo lindo, que no ibas a saber que decirme si te lo mostraba y que no querías quedarte callado nunca más.
Te mire como si algo hubiera salido de la normalidad, como si tu cara hablara por sí sola. Lo que pasaba por tu cabeza, no intentaba saberlo. Pero sin embargo me pareció notar que quizás no me creías, que en realidad pensabas que te estaba jugando una broma.
Te pregunte una vez más y me dijiste que no. No podía tolerar la idea de mostrártelo cuando no querías, pero tampoco el no poderte convencer.
La noche estaba muy fría, y el calor del tacho nos hacía bien a los dos. Yo abría y cerraba los ojos como queriendo elevarme, sin mucho sentido, pero ya era un acto reflejo.
Me dijiste que se te había hecho tarde y que tenías que volver. Intente por última vez, pero me dijiste que las cosas no eran cuando yo las quería, que no hiciera caprichito. Y te fuiste.

desencuentro en la memoria

Me detiene un semáforo. que me trae el recuerdo de una charla de hace unos cuantos varios meses atrás. Revelaste en ella el dolor y los clavos de una cruz que recientemente tenias. Recuerdo los tiempo s de los semáforos, que nos resultaban cortos para semejante revelaciones. Recuerdo pero quizás es invento, quizás no es memoria la mía y es solo un dibujo que me hice de mi historia para tener algo detrás. En esos bocetos que me quedan veníamos de un museo en un barrio pintón de Buenos Aires, una tarde como pocas compartidas, que no nos llevó a mucho pero quedó en mi boceto. Y quizás en tus bocetos no haya rastro de esa tarde, quizás no compartimos esa memoria, pudo haber sido en Buenos Aires o en Marienbad, pudo ser sólo un sueño viejo. Es posible que ni recuerdes el semáforo, mucho menos la charla. Más aún, que no tengas recuerdo alguno de mí. Lo prefiero así, aunque a veces me intriga saber si son memorias coincidentes o desencontradas.

viernes, 19 de junio de 2009

en clave de...

a libertad supuesta en la influencia.
conscientemente inconsciente proyecto que quiero y como quiero ser.
con poca creatividad y muchos escrúpulos. El cansancio me echa de la gente. el afecto me desubica. Desde mi seguridad doy pasos en falso. La estabilidad no me caracteriza.
Conjugo caracteres. En cata-rsis.
Condenada al desorden provoco lo que temo.
En el diálogo nos vamos conociendo. el vacío interior motiva el cambio. Me pongo en camino, la herencia no me asusta.
Mis capacidades están al servicio de lo verdadero.
Rompo mis límites.
Mi deseo mas hondo. me sonrojo, me siento invadida.
De nuevo caigo en mi realidad.
Me rescata. me revela su nombre.
El desorden rompe la armonía. comienzo el camino de la libertad.
No me conozco y hago sufrir... "y ni siquiera entiendo lo que hago". la vida se complica y retrocedo. Lloro amargamente.
Vuelvo al inicio. Donde te encontré la primera vez.

jueves, 18 de junio de 2009

Q.E.P.D

R. I. P.
Estropeaste todo por un poco de miedo. No encaja lo que dijiste, lo sospecha. No te preocupes, se le olvida. En el cruce entre la independencia y el cariño, te agarra la fobia.

martes, 16 de junio de 2009

por todos lados

nada es igual.

desde el piso 14 escuchamos taca taca taca taca. Como nunca.
veinte mil quinientas personas tratando de comunicar algo. vuelan los sonidos, cada uno se dirige a un lugar distinto. Desde ahi arriba no podemos distinguirlos.

Hablamos cada vez mas fuerte, para poder escuchar a traves de esos millones de golpecitos que nos marean.

tiene un peso de multa.
esa señora no se encarga de otra cosa que no sea hacernos pagar.
el otro dia me atendio el frances. La señora me habia dicho que debia como 17 pesos. El frances me dijo: no.. como vas a deber?. genial. No debo nada.

Igual me hago cargo porque quiero y porque se que algo te debo.

Razon de ser. sin. todas iguales por todos lados. son feas. quieto.
disparo al pecho y es lo que mejor me sale. despues te quiero revivir y eso ya no esta mas en mis manos.

Repito. 3 grado.
sssssstrees.

la fiebre alta no se baja con pastillas

lunes, 15 de junio de 2009

Ich vermisse dich
El cambio paulatino, con las transiciones correspondientes, que no sea estático, ni a saltos, que sea creciente. No crean que soy otra, ni tampoco la misma. Algunos gustos mutan, otros se definen. Elijo una y otra vez, lo que me hace bien.

domingo, 14 de junio de 2009

viernes, 12 de junio de 2009

media luca

parecía mucho, pero hoy, no me alcanza para nada.

me duro dos dias, superé totalmente las expectativas. juro que no es boicot. esto no estaba planeado.

jueves, 11 de junio de 2009

cursi

protesto porque hace frío, 

porque no tolero a la gente,

me quejo por la mugre en el suelo,

en la ducha, en la cocina, en las sábanas

discuto si me decís cosas lindas,

cosas feas, si me das un chirlo,


Pero cada mañana cuando nos despertamos abrazados

cuando tu mano y mi mano están pegadas toda la noche

cuando me das un beso aunque este enferma 

cuando peleamos de aburridos

y nos reconciliamos rápido para no pelear más 

cuando te pido me busques, me mimes, me cocines

cuando no me das los gustos solo porque lo pido...


cada vez que algo de eso pasa, o de sólo mirarte... te redescubro 

y no concibo vivir mi vida sin ti.


martes, 9 de junio de 2009

hombre mirando al sudeste



En un momento del cuento paro y me doy cuenta cuanto dolor ajeno cargo sin ni siquiera notarlo.
Mis sentidos se vuelven foco de infección. Veo la miseria, escucho el silencio de los que no tienen voz, toco lo aspero de la pobreza. Todo, lo voy cargando, poco a poco. El sentido de toda mi vida choca contra la solida realidad. Esa realidad que en algun momento fue ajena, pero que decidi hacerla mia, queriendo formar parte de ella, necesariamente, para cambiarla.
Viajo, charlo, miro, pregunto e intento ayudar. Tiemblo. Hasta donde se puede actuar, sin volverse uno con el dolor.
Que nostalgica se me hace la lucha contra lo inmutable. Como un nudo en el pecho que oprime el deseo mas profundo de humanidad.
Lloro. Me ahogo en lagrimas silenciosas que no me dejan respirar-
Nada esperanzador encuentro en esta fria tarde viajando a mi clase de frances.
No puedo dejar de pensar, una y otra vez, en la contradicción de mi ser. No puedo dejar de escuchar, una y mil veces, historias de opresion, soledad, locura e indiferencia.

pero, en definitiva de ello vengo y hacia ello voy.

sábado, 6 de junio de 2009

Y me preguntan si soy europea. Que mi cara no es de acá, mi nombre no es de allá. 
Y me dicen que estoy a tiempo de cambiar de profesión. Que hay posibilidad de elegir aún.
Y me cuentan lo difícil de la experiencia de vida. Que los años son criaturas de la literatura.
Y me abrazan para jugar los niños. Que me creen de su edad.
Y me agotan con palabras ajenas, esas que se intentan mezclar en mi boca, que no me corresponden. Que yo tengo palabras, que son mías. Que sé que soy de acá, y me gusta así. Y que si puedo elegir lo que me de ganas de vivir. Que la niñez me dura aún entre frases viejas y canciones de otras épocas.
Gracias igual, pero sé que estoy a tiempo de crecer aún más...

viernes, 5 de junio de 2009

miércoles, 27 de mayo de 2009

Mi lamparita ya no funciona. De noche todo está oscuro, porque se quemó mi lamparita. Me pone un poco triste porque ya no puedo leer, o mirar fotos viejas antes de dormir. Pero el otro día descubrí algo que me hizo feliz, dentro de mi lamparita está creciendo una planta. Apenas muy pequeña, y verde. Pensaba yo tirar la lamparita, pero ahora es aún más importante que antes, ahora tiene vida.  

martes, 26 de mayo de 2009

la sensación de estar en el peor lugar...

de repente un escalofrío... toda la noche dando vueltas, no me aguanto la cama. 
La cabeza me estalla, y el miedo de algo que no se qué es. 
Recuerdo que no se deben proyectar las dudas en ningún asunto. 
Pues se puede lograr todo lo que no se quiere.
Mejor irme a dormir con el dolor en el estómago, en el hígado y en la cabeza...
sin desparramarlo más. 

luna nueva

destilaba olor a casa de campo.

no se podia emborrachar, estaba ajeno



de la mano de un temblor, trato de darle un abrazo. si pudiera entender cuanto habia imaginado.

un sufrir ahogado en llanto



de la cabeza


el jinete se escapo.

miércoles, 20 de mayo de 2009

Lo acompañó a la habitación, esa en la que dormían sus padres años atrás. El padre había muerto hacía ya quince años, y la madre hacia siete. Su hermano mayor se había ido a vivir con su mujer, cuando quedó embarazada, y la criatura, Helena ya tiene 21 años. Era un auténtico solterón de cuarenta y tres años, solo, en una casa, enorme, con olor a polvo y a viejo. Entre ambos hermanos tomaron cada prenda que ocupaba ese perchero que va de pared a pared.  Sacaron todo, y en el fondo de la casa, al fondo, donde quedaban algunas porquerías, prendieron fuego y convirtieron ceniza todo lo que hacía olor, y no traía recuerdo bueno alguno.

lunes, 18 de mayo de 2009

hace frío a la mañana y yo escribo pavadas

¨La mujer Tauro

Afuera, la escarcha- la nieve cegadora,
la furia sombría de la tormenta de viento -,
adentro, el rojizo resplandor del fuego
y los niños en su nido de alegría.¨
Linda Goodman
-Me quedé con la intriga!- me dijo cuando se estaba yendo... a lo que ni respondí. Había comenzado a leer como reconocer un tauro en el libro de los signos, pero se le hacía tarde para llegar al teatro, debía estar antes de la función, para maquillarse. 
Le abrí por el portero, y me quedé sentada en el sillón mirando por la ventana, sin saber realmente si había algo, del otro lado. Me llamó por teléfono Javier, me invitó a cenar por un tema importantísimo de trabajo. Fingí estar enferma, tenía miedo de terminar cometiendo cualquier error. Salir en la tapa de un diario por homicidio. Me parecía gracioso, pero sólo para un personaje de la ficción, no para mi vida, que venía en picada, sin ganas de invertir la dirección. Colgué el teléfono. Abrí la ducha. Vestida como estaba me metí bajo el agua fría. Nunca antes tuve tan claro todo, el frío me declaraba los instantes que me impedían seguir. Una fuerza interna, me obligo a sentarme en la bañera. Lloré por horas, al punto que amaneció, y el agua salía de a gotas. Un vecino me golpeaba la puerta, preguntándome si estaba bien, y escuchaba que llamarían a la policía, o a mi madre. Que comparación tan ingrata, aunque en el algún momento de mi adolescencia habré creído que mi madre se asemejaba a un policía. Pude salir, nadie llamó a la policía, y ese día empecé a trabajar en otro lado, conocí a Marcos, que lo mire porque se llamaba igual que me padre fallecido. Mi vida aunque no lo sugerí yo, cambio de dirección. Todo esto era para explicar porque en verano, en invierno o en media estación me baño con agua fría, porque veo todo más claro.

viernes, 15 de mayo de 2009

Eran altos. Ya no eran adolescentes que creían en la revolución que escuchaban en las letras de las canciones. Eran adultos, que habían sido parte de esas letras, que las habían construido, o mejor que habían sido la inspiración. Eran avanzados, delgados, un tanto delirantes, apasionados. Y aunque todos digan que eran muy buenos, que seguramente así era, también eran hombres. No estereotipemos a nuestros desparecidos, recordémoslos como seres humanos sensibles, capaces de apostarlo todo, pero humanos. Y cuando digo altos, delgados inteligentes, es la vista que me hago de la valentía, no del heroísmo, sin intención de hablar de ninguno, mejor de todos. La historia no es una, son muchas, pero nuestras.

lunes, 11 de mayo de 2009

los calientes

Salíamos de la escuela. Íbamos a comprar alguna cosita para la noche (interpretá como quieras, dependía de la noche). Perdíamos el tiempo, todos los viernes lo mismo. "Cómanse a besos esta noche". Lo escuchábamos una y otra vez en un cassette grabado por un amigo que tenía el cd nuevito con la gráfica de los cactus. Esa noche nos la pasamos andando en taxi, entramos tres veces al boliche, no pagamos ninguna, una vez por ser mujeres y entrar temprano. La segunda por chamuyar al patova. La tercera ya como a las cinco de la mañana, una amiga que trabajaba ahí nos hizo pasar. Cada vez que salimos era por algún pibín que estaba tirado en algún lado y había que rescatar. Frente  a la puerta de entrada del complejo, había colgado un pasacalles, decía: Dejá la droga. Siempre que lo veía (a veces ni lo veía) pensaba que paradoja, todos salían reventados de ahí. Era como la cuna de oro, en ese sentido, y hacía años de eso ya. Esa misma noche de tantas vueltas recolectamos unos cuantos amigos en estados varios. Pero cuando ya en la puerta por cuarta vez, siete de la mañana, había un trébol de cuatro hojas (de plástico, era un colgante de plástico) tirado en la puerta del boliche, lo levante por las dudas, a ver si después me faltaba suerte. Y como otras madrugadas nos volvimos caminando con un grupo grande de gente amiga, o no tanto. Venía atrás de todo con él. Charlábamos, desde hacía un año teníamos una relación de amor-odio. Era lo que recuerdo el más tranquilo de todos. Cruz. Pero los pibes no eran tranquilos. Encontraron unas botellas vacías en el canasto de la puerta de una casa, y no tuvieron idea mejor que romperlas en medio de la calle, y gritar, como locos. Empezaron a aparecer vecinos por las ventanas, y todos se apuraban para desaparecer. Pero él y yo veníamos atrás de todo, ni enterados de lo que pasaba. Era una de las pocas noches que no discutimos ni una vez. Abrazados caminábamos tranquilos hasta que un señor en calzoncillo con una camisa abierta, un teléfono inálambrico en la oreja, una escoba y una pala en cada mano, nos grita y se nos para en frente. Comienza a patotear a Cruz, y a decirnos que la policía estaba viniendo. Teníamos que hacernos cargo de levantar los vidrios de las no se cuantas botellas, y barrer todas las porquerías que habían tirado los pibes de unas bolsas de basura que habían pateado. ¨Dale pibita, decile a tu novio que levante todo¨, me decía el señor de los calzones rojo y blancos a rayas y una camisa celeste abierta. Y como mujer valiente, le saque la escoba y la pala a ese vecino semi desnudo, y fui a barrer, pero nunca lo hice claro. Cruz me saco las cosas de la mano, en el ínterin llamó a los pibes para que se hicieran cargo, y se puso a barrer, antes me dio un beso muy dulce, las gracias y me pidió me fuese rápido a casa, por si llegaba la policía.