Mientras subía las escaleras pensaba en lo lindo de conocer ese lugar que su futura mujer estaba preparando. Había encontrado la llave en el modular de la casa de sus padres, quienes colaboraban con la joven en los preparativos. Era casi una fantasía la relación que guardan sus padres con su prometida. Ella los conquistó el día que la presentó, y ellos la conquistaron con los meses, cuidándola como a una hija. Ella había perdido a su padre de niña, con apenas cinco años, y a su madre a los catorce. Había vivido con su abuela en el interior del país hasta los dieciocho años que se mudó a la Capital. Y ahí, él la había conocido por unos amigos en común. Ya hace siete años de su noviazgo. Gerónimo, es hijo único, se recibió de abogado como su madre. Su padre es Licenciado en Literatura, y logró que la novia de su hijo, amante de la lectura, se dedique a ese estudio también. Ella estaba preparando el futuro nido de amor. Gerónimo aún no lo conocía, sería una sorpresa. Pero se adelantó. Subía las escaleras, se detuvo frente a la puerta, no aguanta la emoción- el corazón le golpea el pecho, hasta causarle dolor. Abre la puerta con los ojos cerrados. Se escuchan golpes. Abre los ojos. En el medio de la habitación una cama matrimonial que golpea contra la pared. El cuerpo de su padre montando sobre su futura mujer. Gimiendo y gozando no detectan la presencia de Gerónimo, hasta que el pobre cae desplomado al suelo. Muere de un infarto. La madre de Gerónimo mata a su marido de un balazo en el pecho. Nunca nadie supo qué pasó con la futura esposa.
martes, 27 de mayo de 2008
miércoles, 21 de mayo de 2008
tinta desparramada
De pronto la mujer debe con la palabra justa, austera, y paradojalmente pesada a la vez, inspirar todo el amor en ese hombre, pues de otra manera no logrará enamorarlo. Como si escribese esas palabras en su alma, con letra cursiva romántica de textos escritos en las bibliotecas de las abadías de mediados del siglo XIV. Esas palabras marcan al hombre; las mujeres que realmente enamoran a un hombre no permiten que ninguna otra escriba otra palabra en el mismo lugar. Nunca creí que exista un único en-amor en la vida. Pero lo que si creo es que hay quienes dejan monosílabas y quienes palabras mas largas, frases casi eternas, tomos completos, y podría insistir con esto. No todos nos dejamos fácilmente escribir el alma. Mucho menos aquellos a quienes les han dejado manchones de tinta negra, aunque es signo de que alguna vez se han dado la posibilidad de enamorarse.
martes, 20 de mayo de 2008
todo en mi cabeza.
si fuera que por empezar todo se aclara, y al terminar se fuera oscureciendo, poco a poco inevitablemente, pasando por las gamas del gris hasta llegar al tan amado negro.
desde que el tiempo ya no inspira al dejarse llevar. la falta de mérito que desemboca en un accent gràve, para no quitarle autonomía al sonido nasal.
cuando es que uno acaba por comprenderse, reconociendo los momentos en que tiene que parar y pensar. cuando la metafisica deja su sentido conocido para descomponerse en un vaivén de estados de animo, de palabras y gestos vacios. si fuera sencillo escribir el propio manifiesto, que desde cualquier perspectiva fuera el mismo. cuando para pensar se usan horas de sueño, y el maquillaje del día va desapareciendo, dejando al aire las huellas de la realidad. Desde que no reconfortan los logros, pero al mismo tiempo se vive en la contradicción del eufemismo.
Desde que para imaginar un trasfondo válido, no encuentro mas que abrir un libro y soñar, las maravillas del pais de la trastienda. La familia de palabras que orienta pero no desahoga. Mas vale seguir en el análisis de un cuento sin rumbo, pero con algo seguramente pensado, ideado, imaginado y porque no querido, paro no ser ya igual, mas que a esa leve esperanza de que, al final, solo cuenta una cosa, y que seremos juzgados por ella.
desde que el tiempo ya no inspira al dejarse llevar. la falta de mérito que desemboca en un accent gràve, para no quitarle autonomía al sonido nasal.
cuando es que uno acaba por comprenderse, reconociendo los momentos en que tiene que parar y pensar. cuando la metafisica deja su sentido conocido para descomponerse en un vaivén de estados de animo, de palabras y gestos vacios. si fuera sencillo escribir el propio manifiesto, que desde cualquier perspectiva fuera el mismo. cuando para pensar se usan horas de sueño, y el maquillaje del día va desapareciendo, dejando al aire las huellas de la realidad. Desde que no reconfortan los logros, pero al mismo tiempo se vive en la contradicción del eufemismo.
Desde que para imaginar un trasfondo válido, no encuentro mas que abrir un libro y soñar, las maravillas del pais de la trastienda. La familia de palabras que orienta pero no desahoga. Mas vale seguir en el análisis de un cuento sin rumbo, pero con algo seguramente pensado, ideado, imaginado y porque no querido, paro no ser ya igual, mas que a esa leve esperanza de que, al final, solo cuenta una cosa, y que seremos juzgados por ella.
jueves, 15 de mayo de 2008
No puede confiar en nadie, y a eso se le suma su paranoia. No cambia más. Habitación color crema, el sol que lo hace brillar todo. Un verano entero sin comer, aún de pie, vestido celeste de mucama, el pelo pajoso, descolorido, esperándolo. No te animás a confiar en ella sabiendo que podés hacerlo. Todos son excusas para hacer oídos sordos al nivel de comunicación logrado. La mass media que desconecta al hombre posmoderno, o modernamente tardío. Le pide un remis porque no tolera esa relación incestuosa, en las tinieblas de su propia conciencia. El problema no es mantenerse en la vida privada, es ser privado de su vida, y en consecuencia queda ella privada en manos de la ley, que no es más que la moral de él.
lunes, 12 de mayo de 2008
nobel
Desde la cama y con los ojos cerrados. La manta no cubre los pies y ese es el radio de la realidad: el frio. Supuse que no me escucharias gritar. Lo dije claramente con todas mis fuerzas, mismo si me daba vergüenza. Lo dije luego, bajito, como un suspiro, rendida. Llegada la hora, dispuesta a actuar. Bajo la vista para no sonrojarme. Por cuanto me dejo amar.
Abriendo la ducha, de reojo vi mi pelo enmarañado. Odio bañarme de mañana pero el salto creativo no llega cuando se lo espera dormida.
Caigo y bajo las escaleras de la estación. Corriendo como si llegara tarde, luchando con un vestido que no me hace mas linda. Basta de actuar. Desparramo promesas y dejo que me cataloguen mal. Soy un libro en la gondola de los dulces. Empieza por notarse en mis ojos que estoy dispuesta. Pero el mal humor que no es ciclo y la redacción en tercera persona no me hubieran delatado.
Vamos de nuevo. Claro que estoy dispuesta. Vuelvo a mirar hacia delante y acepto hablar con sinceridad. No tengo excusas que puedan ofenderte, sigo siendo lo naïve que creiste cuando me viste por primera vez. Ahora suena el reloj cada vez que pienso en vos.
La logica viene despues de la excepcion. Si convencerte fuera mas sencillo... apagaría la alarma y dormiría con vos.
Abriendo la ducha, de reojo vi mi pelo enmarañado. Odio bañarme de mañana pero el salto creativo no llega cuando se lo espera dormida.
Caigo y bajo las escaleras de la estación. Corriendo como si llegara tarde, luchando con un vestido que no me hace mas linda. Basta de actuar. Desparramo promesas y dejo que me cataloguen mal. Soy un libro en la gondola de los dulces. Empieza por notarse en mis ojos que estoy dispuesta. Pero el mal humor que no es ciclo y la redacción en tercera persona no me hubieran delatado.
Vamos de nuevo. Claro que estoy dispuesta. Vuelvo a mirar hacia delante y acepto hablar con sinceridad. No tengo excusas que puedan ofenderte, sigo siendo lo naïve que creiste cuando me viste por primera vez. Ahora suena el reloj cada vez que pienso en vos.
La logica viene despues de la excepcion. Si convencerte fuera mas sencillo... apagaría la alarma y dormiría con vos.
jueves, 8 de mayo de 2008
lugar de radicacion
cabe en un día cerrado, con persianas bajas pero sacudidas de baja tensión. calidad incompareciente -de un rumor saca una espada. raya lo bohemio. es escueto lo que pueda decir de él. niños con chipacitos corren al kiosko a mostrarle a la poyera de mami lo que tienen como monitos ti-ti en off-show. bicicletas que destiñen y helados que sanan. el traslado que no vuelve. de la nada brota el espectaculo. la psicosis acompaña, pero en segundo plano. esto es, ya, ahora, lo esperable. de una dinamica incomprensible surge una voz: el piano quedó inutilizable. Las palabras sobran. nadie saca la ficha a nadie, te lo aseguro. un tilde esporadico y pastillas de menthol. la camara esta apagada. menos segunda instancia y mas acción. de rodillas me encuentro dormida. la seguridad per se no se transmite. Viste mi falta y no supiste que decir. en la provocación no hay silencios. menos de la mitad del persamiento se altera por la morbosidad de la conversación. Animadas las ideas corren por los pasillos oscuros de humo. Se interpone revocatoria. nada de lo que digas no tiene vuelta atras. aussi bien. bloques que ruedan. de esta parte para aca, no me perturbes. la esencia se contagia. deseo y ambiguedad. el año del conejo rabioso. dos cromosomas se unen pero no hay madre. revelame tu secreto, auqnue yo ya lo se. teoria de los actos propios. ¿de que lado de la balanza respiras? Inmersos en las afueras de la cuidad fantasmagorica, un bureau sin desperdicio. Mezcla entre esperma y realidad. Autoplagio sin culpa a merced de un lector conocido. Dulce rencuentro de besos y abrazos sin memorandum... allí soy.
lunes, 5 de mayo de 2008
soy un cubo (no)mágico.
Fragmentada. Me podés leer de atrás para adelante. Soy como Rayuela, como un relato fántastico, elegís cómo seguir leyéndome. El problema soy yo que no se cómo leerme. Un cubo mágico desordenado. Camino en medias, el piso frío me invade, congela mi idea de instalarme a ver pasar el día. En los cincuenta de optimismo, estoy en pausa. Un flashback de no elección que mantuve bien durante semanas- ya no sirve (gracias) de nada. De pronto quiero ser Castaneda (que antiguedad para retomarla en estos veintiun años). Lo único que encuentro es un cinco de basto. No hay perro, no hay agua, no hay don juan que me enseñe. La claridad la ví hace nueve, pero se oscureció. La cocina de mi mamá tiene la culpa, vuelve todo negro.
viernes, 2 de mayo de 2008
no estoy inspirada
Cruza el puente corriendo. El tapado gris no alcanzaba para cubrirlo del frío. Había conseguido el papel en la película, y no estaba nada orgulloso como hubiese creído. Pensaba como pasar aquella noche. El semáforo no le da paso, pero cruza sin mirarlo. Bocinas y luces de los autos cruzando. César no llega a percatarse de nada. Mira a lo lejos, desentendido. Un perro lo huele, lo sigue, lo acompaña. Camina hasta pasar de largo la puerta del edificio. Media cudra adelante lo advierte, retrocede. Está entrando Deborah.
jueves, 1 de mayo de 2008
ainsi de suite
Sí, desde hace ya algún tiempo no miras y ves lo que veías. Desde que, aunque no querías, te dieron vuelta, o te quemaron, o quien sabe -si a fin de cuentas el final es siempre el mismo-, y devolviste esa cajita feliz por un buen café, amargo y sin muñequito. Sin pretender acercarte, te vas yendo. Vas dejando que las cartas se tiren solas, que las líneas de la mano ya no tengan verdad, que la soledad vuelva a ocupar el lugar de las caricias. Otra vez la reclusión, el goce eterno de la sabiduria autónoma, la introspección, el calvario mental, el hielo sentimental.
Te forzas por entender lo que ningún maestro te puede enseñar.
Desvarias con lo que ansias y te tropesas con tu verdad. Si todo vuelve porque esperar, si todo pasa porque empezar. Te redescubris con pena en la figura que habias dejado descansar, para entender por fin que el lugar que se ocupa deja un hueco cuando no esta. Mientras, el destino es tu enemigo y la casualidad se aleja de vos. Sin tener mas nada que demostrar, podes decirlo ya, aunque duela.
Te forzas por entender lo que ningún maestro te puede enseñar.
Desvarias con lo que ansias y te tropesas con tu verdad. Si todo vuelve porque esperar, si todo pasa porque empezar. Te redescubris con pena en la figura que habias dejado descansar, para entender por fin que el lugar que se ocupa deja un hueco cuando no esta. Mientras, el destino es tu enemigo y la casualidad se aleja de vos. Sin tener mas nada que demostrar, podes decirlo ya, aunque duela.
viernes, 25 de abril de 2008
En el fallido de tu actos, alejados a la realidad leo el extrañamiento que me separa del pensamiento seguro, digo seguro pues es en él donde me resguardo. Take me to the place that you go. Poner la vida en manos de cualquiera. Si no hubiese sido Perón, hubiese llegado otro hombre a quien el pueblo hubiese confiado la revolución. En Cuba el cambio a nivel político y cultural. Acá, un par de pibes con pelota de trapo, se juntan en los cineclub, y pretenden contar lo que pasa, lo que ven pasar y nadie cuenta. Ella no le cuenta lo que ve en él. Me dejo enojar por algo que no dijiste, y no cabe en mi cabeza la posibilidad del salto en largo. Para eso hay que replantearse tantas cosas. Es un eterno discutir conmigo. No saber por dónde empezar a buscar las soluciones. Protocolo y ceremonial. Todo un mero circo a realizar. Cierto tacto, que he concluido que algunos no les da la experiencia.
lunes, 21 de abril de 2008
miércoles, 16 de abril de 2008
linealidad trucada
Manejando. El auto no pasaba los 83 km/h. No soportaba más el peso de la frustración. La necesidad de la aprobación. Entiendo que te pasaron quince años encima, pero la ansiedad me mata, me deprime, me enloquece. Mezcla de envidia (no creo que pueda ser sana nunca) y admiración, tenes ese perfil que aunque llamen los feos egocéntrico, lo siento manso. Se que la libertad no es estar desatado de responsabilidades, la libertad es el estado que tu mente trasmite a tu cuerpo. Me lo dijiste vos, me lo habían dicho otros. Pero de repente, todo tipo de sonido onomatopéyico delante mio. Miles de pedazos de cosas que no podría describir, colores, texturas se vienen encima del vidrio. Volanteo a la derecha, con poco espacio para seguir y freno casi en el borde vertigonoso de la caída de la autopista. No puedo mirar a la izquierda, no quiero mirar. Soy mansa, soy libre, todo lo demás quedó atrás en el semáforo antes de subir a la Gral. Paz.
martes, 15 de abril de 2008
un viento fuerte
Se arrima, necesito que se apure. Me arden las llagas de la mano, de estar sujetada al respaldo de la cama, tratando de no volarme. El logro de la síntesis después de las tesis. El rejunte del espacio que es todo, que es distinto, que no es la postal. No es el chiche nuevo ni el cliché. Entre tu amarillo, no está la deficencia ni la inutilidad. Me avalanzo para llegar. No filtro. Tus ojos se agrandan ante los míos. Dejo de nombrarme y desaparezco. De repente, te pierdo. Te encerraron. Busco un par de zapatos a medida para caminar mejor. Dos horas callada. Ni te sientes. Las palabras al oído: encuadrar y enfocar es todo. Se hace la luz. No te caí del cielo. Un capítulo y medio al interés perdido por el mundo.
lunes, 14 de abril de 2008
azul profundo
la mirada iluminada por un rayo de luz que se filtra por la persiana semibaja de la sala. Veo el reflejo sobre el monitor, ese que me muestra la vacía realidad de tu vida.
El domingo vuelve al lunes y la semana de nuevo a su rumbo.. ese que no es esperar de nuevo al viernes.
De manera que todo lo que pude inventar, lo que pude haber pensado de vos se estanca, cuando me doy cuenta qué tan diferentes son nuestras vidas. Y es ahí cuando decido mi sentido, cuando elijo de nuevo, cuando te aparto de mi.
El domingo vuelve al lunes y la semana de nuevo a su rumbo.. ese que no es esperar de nuevo al viernes.
De manera que todo lo que pude inventar, lo que pude haber pensado de vos se estanca, cuando me doy cuenta qué tan diferentes son nuestras vidas. Y es ahí cuando decido mi sentido, cuando elijo de nuevo, cuando te aparto de mi.
merde
Un texto romántico de esos que te esperan en la biblioteca cuando la sal no endulza más.
El desgaste físico. Horas de intervención mental entre escrito y escrito, entre charlas de café, entre trabajo y amistad entremezcladas.
Un aparato sentimental, una máquina de producir ideas fantasiosas.
Un idem en alguna parte y silencio del otro lado.
Trenes que a altas horas de la noche llevan personas autómatas. Y mi cara de pobre angelito. EL maquillage que no borra huellas y el pelo que por suerte cubre al cerebro. De más está hablar, de más esta narrar la historia que paso cuando la liviandad no es magia.
Y como no entendiste nada me hago la boluda pero todavia no quiero dejarte atrás. Entonces me armo de fuerzas y lucho contra mi sentido que un dia se aclara y al otro se anochese y trato de parecerme un poco a esa devota que al fin y al cabo nunca dejó de sonreír, porque sabía, que en el fondo, la verdad salta a la luz.. y por más ciegos que estemos, nos toca el hombro y nos da vuelta todo.
El desgaste físico. Horas de intervención mental entre escrito y escrito, entre charlas de café, entre trabajo y amistad entremezcladas.
Un aparato sentimental, una máquina de producir ideas fantasiosas.
Un idem en alguna parte y silencio del otro lado.
Trenes que a altas horas de la noche llevan personas autómatas. Y mi cara de pobre angelito. EL maquillage que no borra huellas y el pelo que por suerte cubre al cerebro. De más está hablar, de más esta narrar la historia que paso cuando la liviandad no es magia.
Y como no entendiste nada me hago la boluda pero todavia no quiero dejarte atrás. Entonces me armo de fuerzas y lucho contra mi sentido que un dia se aclara y al otro se anochese y trato de parecerme un poco a esa devota que al fin y al cabo nunca dejó de sonreír, porque sabía, que en el fondo, la verdad salta a la luz.. y por más ciegos que estemos, nos toca el hombro y nos da vuelta todo.
jueves, 10 de abril de 2008
de perfil o de frente
se me representa la idea y en un abrir y cerrar de ojos ya se encuentra perfeccionada.
sentarme a escribir, en un banco de la Estación de Trenes.
Lluvia de ideas. hace cuanto quería hacerlo, creo que desde que empecé a pisar la Capital Federal. Como de costumbre, las experiencias autoprovocadas no dan tanto placer. Como si uno estuviera forzando la situación, armando una escena ficticia, sin contenido, que es solo apariencia.
Y así, entre besos ajenos y soledades que vuelven a sus hogares en una noche oscura y calurosa me senté frente a las vías, por primera vez, esta primera vez no a esperar. Y entonces voilà. Tantas veces acá sentada esperando tantas cosas que no se perfeccionaban en la imaginación. Y el sentimiento es tan distinto, tan reconfortante y a la vez tan avismal... como una lluvia helada pegando contra la cara y derritiendo el miedo al agua.. casi por contraposición.
Como el amor, supongo... y el miedo al amor que solo se quita amando.
sentarme a escribir, en un banco de la Estación de Trenes.
Lluvia de ideas. hace cuanto quería hacerlo, creo que desde que empecé a pisar la Capital Federal. Como de costumbre, las experiencias autoprovocadas no dan tanto placer. Como si uno estuviera forzando la situación, armando una escena ficticia, sin contenido, que es solo apariencia.
Y así, entre besos ajenos y soledades que vuelven a sus hogares en una noche oscura y calurosa me senté frente a las vías, por primera vez, esta primera vez no a esperar. Y entonces voilà. Tantas veces acá sentada esperando tantas cosas que no se perfeccionaban en la imaginación. Y el sentimiento es tan distinto, tan reconfortante y a la vez tan avismal... como una lluvia helada pegando contra la cara y derritiendo el miedo al agua.. casi por contraposición.
Como el amor, supongo... y el miedo al amor que solo se quita amando.
lunes, 7 de abril de 2008
con el aislamiento se decontruye una realidad
faltaba que alguien dijera esa palabra para que de pronto todo se torne irremediable. Las imagenes mentales adquirían un calor... como un fuego que despertaba el recuerdo. Sin tener más que entregar en el día del vencimiento, corrí por las calles evitando el rumbo conocido. La página de las poesías quedaba en su agonía, con un montón de alfileres que me recordaban por donde había lastimado, en que orden de eventos me había tropezado y resvalado con mis propias lágrimas.
Dejé atrás las sorpresas. Anduve sorteando sonrisas pero ninguna fue devuelta ni con un gracias. Y mi corazón se fue apagando hasta volver a andar a oscuras, donde las sombras no son los objetos pero al mismo tiempo no daña la luz del sol.
Es claro que no soy una persona de existencia ideal. pero la queja tiene un gusto amargo, y mi alma prefiere callar.
Dejé atrás las sorpresas. Anduve sorteando sonrisas pero ninguna fue devuelta ni con un gracias. Y mi corazón se fue apagando hasta volver a andar a oscuras, donde las sombras no son los objetos pero al mismo tiempo no daña la luz del sol.
Es claro que no soy una persona de existencia ideal. pero la queja tiene un gusto amargo, y mi alma prefiere callar.
miércoles, 2 de abril de 2008
Dedicado
Llegaba yo a casa cansada. Vivo en un edificio en Devoto. Un edificio chiquito, pero pintoresco. Hacia frío ese Abril, y yo que soy friolenta llevaba todo encima cual cebolla. Me cruce con Cesár mi vecino que vive en el 2 "c", dos pisos más abajo que yo, que vivo en el 4 "c". César es un tipo, digamos raro, alto, pelo oscuro, siempre lleva un piloto puesto y sus manos en el bolsillo, como guardando el misterio de su ser. A mi siempre me pareció agradable. Es más creo haber sido la única vecina con la que se trataba. Siempre me preguntaba acerca de mí, y yo hablaba. Quizás me caía bien porque lo usaba de terapia. Ese martes a la noche, nos cruzamos subiendo al ascensor. Lo noté serio. Me comentó que se tenía que mudar de su madre, que estaba grave. Que iba a extrañar mucho el edificio, no entendía yo mucho porqué, porque nunca estaba el en su casa, lo usaba de hotel practicamente. Rápido llegamos al segundo, se bajo y cerrando la puerta me dijo que igual esperaba despedirse mejor de mí. Cerró, y entre las rejas lo vi con la cabeza gacha, y algo melancólico, quien me iba a decir a mi. Llegué al cuarto piso preocupada, pero enseguida entre en casa cansada y con hambre que me olvidé de César. A los veinte minutos me llamó César me pidió por favor que me acerque un minuto a su departamento que me quería dar algo antes de irse. Estaba llorando o al menos tenía la voz entrecortada. Me dijo que dejaba la puerta sin llave así yo pasaba directo mientras el empacaba. Me cambie (ya me había sacado la ropa de trabajo) me abrigue y baje al segundo por escalera, porque me daba pánico el ascensor por la noche si lo tomaba sola. Llegue la puerta estaba entornada tal me había avisado. Entre y la cerré. Camine por el pasillo y escuche la voz de César que me decía, Deborah pasa estoy en el cuarto. Me dirigí hacia la habitación, las cajas rodeaban todo el departamento de César que bastante sucio estaba. Entre a la habitación estaba en cama tapado. Me pidió me siente en un silloncinto que tenía ahí, que me quería decir algo. Mientras me senté, se destapó, tenía el pantalón bajo y su la mano derecha en su pene. Masturbándose empezó a decirme los deseos que tenía conmigo, las fantasías que lo habían torturado en esos cinco años, el dolor de mantenerse en secreto. Me quedé sentada en el sillón, no tenía necesidad de huir, tampoco se si hubiese sido lo más seguro querer escaparme. Dejé que acabe. Hasta debo admitir que no me desagradaba para nada la situación, por el contrario, hasta llegó a provocarme algún deseo rápidamente reprimido. Una vez que ya se había corrido su leche bajo la manía del deseo conmigo, me levanté y deseándole lo mejor salí de del cuarto. Me fui lentamente hacia la puerta del departamento. Desde allí escuché el gracias, sincero, de César, que había calmado su sed. Y salí, salí callada sin pensar en nada más que en irme a dormir sin comer.
martes, 1 de abril de 2008
abarcar el cielo
Un sueño de perros fámelicos, nos morimos preguntando qué somos. Me ahogo. Despiertenme por que me ahogo y no reacciono. La sangre sale del cuerpo, el auditorio se llena de aplausos. El grito hecho a base del conocimiento. Picasso se vuelve niño de viejo. Cuántos años más esperando. Cabar el suelo seco, y no hay petróleo que valga. Intentar abarcar lo inabarcable.
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