Volver a ponerme en juego.
Volver a respetar mis términos.
Entender
mis términos.
Nombrar, desear, necesitar soltar,
ser libre,
parar, para respetarme.
Quiero oler el perfume de lo natural, de lo genuino,
de lo que brota en mi,
desde lo íntimo.
viernes, 18 de enero de 2019
martes, 24 de julio de 2018
Mis lágrimas
Antes eran saladas, ahora dulces;
Antes eran de bronca, ahora de dolor;
Antes se escurrían a escondidas, se escapaban...
Ahora brotan incontenibles, en cada esquina, en cada espejo que refleja mi soledad.
¿Desde cuando soy así de sensible?
Desde siempre: dulces o saladas;
Tontas o sabias; torpes o sofisticadas.
En soledad o ante multitudes que me miran incrédulas, no alientan mi fragilidad.
Nada me aleja más de mi
que intentar acallar
esas ganas locas de ser, por fin, un río.
miércoles, 6 de junio de 2018
amor y arte
Era lo que esperaba:
que una lágrima hiciera eco
o simplemente dejara que la tomaran en sus manos y jugaran con ella.
Por oposición.
Un espiral, el vacío, la angustia.
Tinieblas que aclaran...
martes, 10 de abril de 2018
cola de mono
Todas las paredes tienen cosas tuyas.
Rayas, gritos, lágrimas.
Lágrimas sobre todo.
Las fui atando, una a una, mientras me despedía de vos, en esa mañana de otoño. No me las quise llevar. Las dejé colgadas de las paredes, en esa casa de la que ya no tengo mucho recuerdo, pero con la que sueño hace días. Noches, bah; las noches son las más duras; más oscuras que los dias, claro.
En esa casa pasé las tardes más lindas. Recuerdo las paredes, los cuadros, el tocadiscos. Las horas que pasabamos, vos con la guitarra y yo sentada en el cajón, intentando sacar algun ritmo y cantando (sobre todo cantando).
Recuerdo también las peleas y los terremotos. No fueron muchas. Un par de vasos de whisky, uno o dos, pero no más.
Hace dos noches que sueño.
Pero ese no es ningún sueño americano;
es uno bien argento,
que me brota de adentro,
como las lágrimas que te dediqué.
sábado, 24 de marzo de 2018
poema del querer
Quiero darte besos con la lengua.
Y que me desnudes despacio,
poco a poco,
tomándote tiempo para destapar cada parte de mi cuerpo.
Quiero que me mires la boca,
el cuello,
los lunares del pecho,
el ombligo,
los muslos.
Que los mires sin tocarme,
respirando la temperatura que mi cuerpo levanta cuando vos estás cerca.
Quiero que me mimes,
que me adules, y me agarres fuerte.
Que me hagas gritar y reír,
y a veces también llorar;
y que después de algunas horas
te despiertes
y yo siga acurrucada contra vos.
Quiero que entiendas,
de una vez,
que me haces temblar de placer
y de miedo, también,
porque yo ya entendí
que soy tan vulnerable a vos.
Quiero mirar tus colores mientras dormís;
darte besos en el cuello y en la espalda,
calentarme las manos para después poder acariciarte.
Quiero que me dejes abrazarte,
y cuidarte,
como si fueras mi arma favorita;
cómo si fueras, al mismo tiempo,
mi defensa y mi fantasía.
sábado, 24 de febrero de 2018
noches buenas
Soñando mi muerte
Temiendo el presente.
Soy lo que como,
lo que pienso,
lo que deseo,
lo que temo,
lo que puedo,
lo que creo.
Vi como te transformabas en un desconocido, en mi hermano, en mi amiga, en mi padre, en mi amante y de nuevo, de repente, la nada.
No tengo más.
No pido más.
Destruyo ilusiones.
Fantaseo anhelos.
Me subleva. Ya no puedo.
Y todos los colores los llevo en mi mano izquierda, hechos polvo.
domingo, 17 de diciembre de 2017
gestando
Hoy me desperté de un sueño muy largo.
Un sueño en el que me resignaba a que las cosas eran como eran,
y no como yo quería que fueran.
En ese sueño,
había lugar para miedos,
rayes,
humo,
y ansiedad.
Sea en ese orden, o mezclados,
siempre tenían el mismo sabor,
y lucían cubiertos por una especie de neblina.
Hoy me desperté por el frío que se coló por mi ventana,
(minimamente abierta
"para poder respirar",
como decía la persona más dulce que conocí.)
Siempre intenté dejar de pensarme,
dejar de lado esa sensación de ahogo,
miedo,
rayes,
humo,
y ansiedad;
para empezar a sentirme.
Pero no sabía si podía.
Hoy me desperté, después de mucho tiempo,
de luchar para no sentir,
de pensar para no evadir,
de temer en lugar de amar.
No será mucho,
pero para mi es un mundo.
Un te extraño y un gracias se entremezclan
hoy más que nunca.
Un sueño en el que me resignaba a que las cosas eran como eran,
y no como yo quería que fueran.
En ese sueño,
había lugar para miedos,
rayes,
humo,
y ansiedad.
Sea en ese orden, o mezclados,
siempre tenían el mismo sabor,
y lucían cubiertos por una especie de neblina.
Hoy me desperté por el frío que se coló por mi ventana,
(minimamente abierta
"para poder respirar",
como decía la persona más dulce que conocí.)
Siempre intenté dejar de pensarme,
dejar de lado esa sensación de ahogo,
miedo,
rayes,
humo,
y ansiedad;
para empezar a sentirme.
Pero no sabía si podía.
Hoy me desperté, después de mucho tiempo,
de luchar para no sentir,
de pensar para no evadir,
de temer en lugar de amar.
No será mucho,
pero para mi es un mundo.
Un te extraño y un gracias se entremezclan
hoy más que nunca.
sábado, 18 de noviembre de 2017
r e g i s t r á n d o m e
Hubiera empezado por ahí,
dejando caer las hojas del otoño que ya no se sujetan.
Cobrándole a la vida por haberme hecho esperar tanto.
O quizás solo a mi.
De nuevo. Como aquél dia.
Tan sola y tan plantada. Registrando. Compartiendo. Renovándome.
dejando caer las hojas del otoño que ya no se sujetan.
Cobrándole a la vida por haberme hecho esperar tanto.
O quizás solo a mi.
De nuevo. Como aquél dia.
Tan sola y tan plantada. Registrando. Compartiendo. Renovándome.
martes, 3 de octubre de 2017
circular
Estas tratando de hacerte el fuerte, el insensible, el todo poderoso. Estoy tratando de hacerme la dificil, la complicada, la buena. Nada de esto se compara con el nosotros de hace unos meses. Miles de palabras giran sin sentido. Ya no recuerdo como fue. No quisiera levantarme si no tenemos nada mas para dar.
lunes, 2 de octubre de 2017
con dos gatos merodeando
Alguna otra vez ya me habia visto disfrutando tanto. No podría recordarla, pero ese es otro tema. O quizás sea el mismo. Algo en tu retina me hace acordar a un anhelo muy profundo que alguna vez crei tener. Estar en paz y en movimiento. Como una tarde en pijamas perdiendo el tiempo y ganando calma. Estoy radiante de haberme despertado antes del temblor.
martes, 26 de septiembre de 2017
recuerdos insomnes
Cuando te levantaste esa noche pensé que nunca iba a volver a ver. Saliste por la puerta de la cocina en dirección al patio. Llevabas unos vaqueros rotos que solo a vos te sientan bien. No giraste para verme llorar a través de la ventana. Simplemente te detuviste unos segundos en los que yo creí saber que estabas dudando (o más bien lo deseaba). Yo todavía tenía mi vaso de whisky en una mano, y el tuyo en la mesa.
Lloré los tres dias que siguieron, en soledad. Te hice el bolso con las cosas que te quedaban dando vueltas por la casa. Y adentro puse mi corazon, para que te lo llevaras con vos. Yo no lo necesito más, al menos por ahora.
martes, 2 de mayo de 2017
siempre bien al sur
No te dejaste estar. Al contrario. Estuviste meses dejando entrar un mar de emociones que ya no podes controlar, (aunque tampoco podías entonces). Hoy escribo desde la mesa en la que ayer tomábamos el café después de almorzar. El frio comienza a helarme la conciencia, el saber que de un tiempo a esta parte estaba parada en otra ciudad, una ciudad menos inquieta que vos y a la vez tan impredecible. Hoy vuelvo a escribirte como si fueras el encargado de regular el amor y el odio que corren dentro mío, cuando la impaciencia me derrumba y mis oídos se derriten por tu voz.
- ¿En qué estábamos pensando, Alejo?
- Pues no lo hicimos, es simplemente eso, querida.
jueves, 6 de abril de 2017
cherry blossom
Empecé un cuaderno nuevo. Acá quiero anotar mis sentimientos. El cuaderno tiene renglones. No es como ese anotador en el que escribía hace ya diez años. En ese anotador, de tapa negra, escribía poemas, dibujaba y componia canciones. Este cuaderno es distinto. Tiene espacio para realidad, no solo sueños. Incluso tiene en la tapa un arbol florido, bien primaveral. Como la estación que empecé a transitar con vos, ese día, cuando me preguntaste quien era yo. Nada de lo que podía contarte en ese entonces era real, pero ni yo lo sabía. En este cuaderno nuevo encuentro aire para transitar, incluso entre renglones, contenida, pero haciendo espacio para escurrirme en algunos lugares a los que nunca antes me había animado.
martes, 30 de agosto de 2016
día conmemorativo
Te pedí que me leyeras esa parte una vez más.
Quería estar segura de que las dos entendiéramos lo mismo.
Hacía tanto que no te escuchaba a través del teléfono, y sin embargo sentía como que lo había estado esperando todo este tiempo.
Esa noche, cuando aterrizaste, nos fuimos a caminar por Palermo. Yo pensaba que no esperábamos nada, pero estaba equivocada. Lo dimos todo. Quien te dice que nos crucemos de nuevo por ahí.
Quería estar segura de que las dos entendiéramos lo mismo.
Hacía tanto que no te escuchaba a través del teléfono, y sin embargo sentía como que lo había estado esperando todo este tiempo.
Esa noche, cuando aterrizaste, nos fuimos a caminar por Palermo. Yo pensaba que no esperábamos nada, pero estaba equivocada. Lo dimos todo. Quien te dice que nos crucemos de nuevo por ahí.
sábado, 20 de junio de 2015
Destellos de lo que será...
lunes, 15 de junio de 2015
Y alguna vez leí: "cada vez iré sintiendo menos y recordando más."
miércoles, 19 de febrero de 2014
Ojalá
Escribí un texto para vos. En realidad para los dos. Un registro de esto que nos sucede. Para que lo pueda leer más adelante y entiende porque resultaron las cosas de tal o cual manera. Es la primera vez que escribo sobre vos. Raro. Escribo sobre todos los tipos que se me cruzan en la vida. Ya cuando tengo más de dos encuentros sexuales y me generaron una mínima sonrisa, algún texto les dedico. Ellos siempre son un “él”, fastidioso, egocéntrico, un poco sensible pero con máscara de macho cabrío. Vos sos uno más de todos esos hombres, que me hacen hablar desde el útero. Porque nos quejamos de que los hombres piensan con la pija, pero nosotras pensamos desde el centro de nuestro cuerpo. Lo que sospecho, es que quiero que seas más que uno de esos egocéntricos fastidiosos, que quiero que seas de los pocos que me hacen cocinar, leer, escribir, que me remontan a mi ideal de mujer, si al mío. Perdón, pero soy una egoísta que quiere su plenitud. Y más aún me gustaría que si me dejas llegar a esa plenitud, te quedes para que te la comparta. Oxalá!
Endogamia…
Envueltos en palabras de un universo que se aburre si no habla,
me pedís que no emita sonido.
Te dejo bajar por mis caderas, mientras indagas a ciegas…
me exploras, me oles,
me mordes, te obedezco.
Y asoman de a ratos los miedos por los poros,
distancias de lagos transparentes,
se revelan en tu cara,
que no puede verme, porque yo también estoy transparente.
Me fastidio,
te mandoneo, te grito, te escupo.
Vos preferís no hablar,
pero cuando me queres pegar,
con una palabra, lo haces bien fuerte.
Quedate tranquilo, no no estamos enamorando...
viernes, 15 de noviembre de 2013
No lo dejes pasar
Pareciera que vuelve, que te despierta nuevamente para que puedas dedicarle dos o tres renglones. Hace tiempo ya que nadie tiene mucho para decir. La casa permanece en silencio, las almohadas desparramadas por el piso, y el olor a humedad que va encriptando el ambiente. Si tan solo una o dos lagrimas hicieran ruido al estrellarse contra el vidrio de la mesa, en el centro de la escena. Si tan solo fueran algunos ramilletes de flores recolectados al azhar los que inundaran con su aroma el ambiente. La casa esta vacia y nadie quiere ya contradecirla.
sábado, 27 de julio de 2013
borrador de "Si viví 28 años de mi vida sin vos..."
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)