viernes, 19 de septiembre de 2008

las incoherencias por no escuchar.

- Te lo dijo, te lo dijo mil veces. Ahora te lo dicen ellas.- Ya está, con una mente matemática es imposible. Tu cabeza como una cuadriculada número tres. Cuántas veces más necesitas escucharlo. Pretá atención a"El grito", ese mismo te lo dice. Como el diálogo incoherente frente a la avenida (dos palabras del sol, un bocinazo, una lluvia, la duda de la hora, una risa desconcertante, un llamado secreto). Lo que no explota en su momento se pudre por no explotar. La expresión del gesto sin sonido. El estruendo, la procesión dentro. Cuando te haces el eco de sus actos es insufrible; cuando hablas de más, es insoportable; cuando necesitas la mirada, todos te evitan. Cuando llegas tarde todo queda fuera de sincro.- Ella te lo dijo, no pudiste escucharla. Lo dijo, yo la escuché.

martes, 16 de septiembre de 2008

Expresión de agobio, no puedo tolerar el determinismo. La madrugada me arruino el humor. El fastidio que se singnifica en frío, me congela los pies. El reloj me aturde, el zumbido de la noche me desespera. No hay melodía alguna que tape la ausencia. La ingenuidad de creer en mis neuróticos confidentes. Única dirección: en picada. Es por eso que mi percepción del tiempo a futuro siempre es a corto plazo. Aprendí a no potenciarlo, rellenándolo de vagas expresiones de deseo, que pueden desaparecer en pocas horas.

domingo, 14 de septiembre de 2008

Bajo tierra. Dejó pasar cuatro trenes. Apoyada en la pared junto al kiosco, fumó dos cigarillos. Entre tren y tren unos tres minutos y medio. Tiempo de espera. El que espera sin desesperar, es aquel que espera sin saberlo. Miraba a ambos lados, intentando encontrar la cara que no buscaba. Al quinto tren, subió al último vagón. Se desplomó en el asiento, abrió la ventanilla, dejó que su rostro se enfríe del aire que corre en el metro a velocidad. No había olor a gente como suele molestarle a Cata, era tarde. Más tarde que cualquier día. El servicio estaría por cortar. Ya la gente probablemente ocupaba sus mesas en sus casa, cocinaba con sus hijos o miraría algún programa en la tele. A su lado se dejó caer. Theo, que caminaba de vagón en vagón por instinto. Se había sentado a las diez de la noche, en un vagón que no fue al que subió, que Cata espero, que les estaba vacío para ellos. Él último encuentro cinco días atrás había terminado en un bar fantasma, al que Theo había invitado a Cata. Para entrar había que tocar un timbre, decir una contraseña, y cruzando un largo pasillo, había una sala enorme llena de cuadros de artistas jóvenes, unas mesas con pinceles, pinturas, y copas conteniendo el olor a uva. Sonaba en los parlantes el bajo de Charles Mingus. Como si se hubiesen trasladado a un espacio y a un tiempo incalculable. Esa velada había terminado en la mañana- con unos besos profundamente deseosos de la boca ajena, que Cata había cortado de buenas a primeras. Otra vez las cosas los unían, una noche de martes por delante, la cabeza de Theo apoyada en el hombro de Cata, que dejaba que su rostro se enfriara en la ventana.

citando

"¿Porqué no viene hacia mi y me golpea, me desnuda a manotazos, me viola sobre el linóleo manchado, sin molestarse siquiera por tirarme como un trapo en la cama? Todo eso el debería hacerlo, es capaz de hacerlo, necesitaría hacerlo. Mar, cómo proyecto en ti esta pasiva rutina que me aplasta, cómo espero el castigo que yo misma soy incapaz de infligirme."
Cortázar, J. (1968). 62/modelo para armar.

sábado, 13 de septiembre de 2008

jouet

(1) te manipule un poco. no quise dejarte asi, del todo. (2) vos no sabias quien era el tipo, pero ya lo conocias. (3) desaparece el velo y estamos otra vez desnudos. (4) como hace tiempo no me dejo ver. (5) por tus entradas me esmero. (6) en tu perfume me escondo. (7) dejame que te explique. (8) nunca fue facil desde aca. (9) pienso salir.








.8.3.7.6.2.5.4.1.9.
ya nunca mas quisieron decirse que el mal que se hacian no era culpa de ellos. desde la puerta de la cocina él la mira prepararse un té. e sejo fruncido de ella puede esperar. pero él no puede trasladarle sus pensamientos.
claridad en el ambiente. para que los ecos escondan lo que en verdad paso, no hizo falta mas que sugerirlo. en Mayorca hablaban diferente. dos atomos hacen contacto y el te que sabe a fratillas secas. caldo primordial en la habitacion, silencio eterno.

ruidosas baldosas

deseo que desaparezca el zumbido de mis oidos

se cruzan dos repentinos recuerdos









entre los dos se crea el deseo


un solo silencio

demos

intenta componer un lenguaje en presencia de una lejania
fue llenandose de borrones
mi cuaderno

¿como preceder al instante sangrante?

en un circulo deforme que no encierra nada de lo que quiero resaltar

mas de todo eso hasta que pierdo nocion
desaparece la idea

vuelve la repeticion de consejos insufribles

de todas maneras

se deshoja la flor, cae la cascara
llega tu estacion

viernes, 12 de septiembre de 2008

si no comes de mi carne, la carne nos come

"la pasión actúa por reflejo"
Bajó las escaleras. Era insoportable la tortura. La obejtivización del amor que dispara una obsesión constante. Los pasos crujientes en la madera. Apenas unos rayos de luz abrigan el ambiente. Un grillo en el patio le recuerda la vida afuera de esa casa. Él, que nunca toleró el encierro, que los minutos enclaustrado le desataban la locura, y tenía que salir a derrochar dinero ajeno. Es el mismo que no deja el aprisonamiento de la residencia que aún comparte con la que fue el amor. Un avance discreto a la cocina. Una almuerzo para calmar las aguas. Despierta ella para encontrar la mesa lista. Ambos vistendo el atuendo de cama. Sobre los platos luce el manjar. Los jilgueros musicalizan la sala eclipsada. Se van vaciando los platos. El ruido de los cubiertos decrece. La exquisitez que les consume la vida. La pasión que desenfrenada, sino se significa en amor, lo prende fuego todo. Para calmar las aguas, el sueño eterno.

jueves, 11 de septiembre de 2008

La cabeza me golpeaba en el vidrio del 172. Casi como me había golpeado la película. De pronto un cartel colorido, memoria emotiva. A la mente me llegó tu comentario de ayer. Sin pensar, lugar común en los últimos años en mí, llamé a tu número de memoria, lo marqué.
- Hola!
- Hola! ¿Vas a ir hoy?
- Tengo que hacer observaciones, no voy a poder...
- Está bien, no digas nada... me calzo los zapatos y voy igual- respondí exagerada como siempre.
- Pero... pará, la semana que viene milongueamos...
- Fíjate como quieras... chau.
Corté. Corte sin pensar como llamé. Bajé en la primer parada. De ahí caminar. Un cigarro de por medio y la crisis pos de actuar, sin pensar.

martes, 9 de septiembre de 2008

Detrás de mis mechas, no puedo ocultar la sonrisa. Hace un año acá conmigo. A tantos meses nació tu hijo. Todo vira en un segundo. No me olvido ese balcón en Independencia, ni los culebrones que actuamos. Sabías que te llegaba el regreso a casa, todo era para crecer. Tu imitación de la tonada porteña, y mis intentos de bailar vallenato. Padre. La ansiedad se hace verbo. Ahora sos padre. Levantar cada mañana sonriendo por ver un rostro, que no es el tuyo pero que te es parte. Cada rumbo una historia. Te leo emocionado. Millas de vuelo y el amor esperando. En qué escala brilla la cara de mi hijo, que no es aún, que ni es potencia pero que no deja de ser deseo. En el aire se siente la vida cuando te llega un hijo.

lunes, 8 de septiembre de 2008

florecer en primavera

Cinco llamadas perdidas de Theo en ese lunes nublado. Un mes hacía del encuentro en el subte. Ese encuentro que termino en el café de la esquina de Santa Fe y Godoy Cruz, después del horario de trabajo de Cata; que se extendió hasta pasadas las tres de la mañana cuando ya les cerraban el bar. Después de un mes, después de una pelea entre Cata y su actual pareja, después de Theo haber amanecido en casa de una mexicana que lo echó, después de todo: cinco llamadas perdidas. Cata toma un café negro antes de dejar la oficina de la discográfica, guarda su móvil en la cartera. Toma unas carpetas del escritorio, las ordena en el estante correspondiente. Sale apagando la luz con las llaves del auto, que lo estacionó a la vuelta. Su casa no queda tan cerca de la discográfica como la casa de su actual, aunque después de la pelea de ayer, ya ex pareja. Eso le hace pensar que por lo único, único que volvería es porque le quedaba comodo del trabajo dormir en la casa de él. Baja los tres pisos por ascensor. Saluda con su sonrisa perfecta a todos lo que se cruza. Sale a la calle con su malboro light en la mano listo para prenderlo. Sentado en el cantero del edificio, Theo con el teléfono al oído. Cata lo ve y no puede evitar reírse, lo mira y escucha como suena su móvil en la cartera. Lo atiende. Theo con voz seria le pregunta porque no le atendía. Ella se acerca le toca el hombro y le sonríe. Un abrazo. Miradas en silencio. Cata guarda su teléfono enciende su cigarrillo, sin dudar Theo saca su caja de malboro. Fumando caminan por Santa Fe. Él comienza a hablar, habla del libro que se compro, de las plantas que crecen en primavera, del nuevo lugar en donde vive, del fin de su relación con la mexicana. El último tema lo pone nervioso, traga saliva, no quiere explicar que la razón de esa ruptura es el amor que él tiene por Cata. El mapa secreto. Cata no se deja llevar por las palabras de Theo. Disfruta de su cigarrillo pos laboral. Lo mira de reojo. Goza su presencia pero prefiere no oírlo, lo ha hecho durante mucho tiempo y siempre le resulto dañino...

domingo, 7 de septiembre de 2008

can y vaca -ciones

vacaciones. vámonos de vacaciones. a la playa. con ruleros y con malla. vámonos. con canciones para vacaciones. a la sierra. con mis primas y su perra. canciones para las vacaciones. tragos con limones. al viejo se le caen los calzones. vámonos de vacaciones. a la nieve. a la playa. a la rambla. a la cancha. pero llevame con canciones de vacaciones.

sin sabor

cuando no bastan las uñas de la mano, para tragarme a mi misma. comiéndome para no existir. el pasaje a mis adentros evitando mis afueras- condición de tiempo y espacio que resulta insoportable. pretender cerrar los ojos recordando la calle soleada. mente en negro- él tiene el remedio justo. inevitablemente sinvergüenza arrastro los pies, me cuelgo sin resistencia- aún no me dejo llevar, sola me caigo. diferenciar la dialéctica de la contradicción. el aullido brota de los ojos rojos en madrugada. la piel sellada de exigencias ajenas. nuestro cuerpo sin sabor a maduro.

viernes, 5 de septiembre de 2008

confesion

Me dijiste que te habías dado cuenta de algo y me corriste la cara.
Tanto tiempo habías estado esperado que buscara rozar tu boca aunque sea por unos segundos.
Nada hubiese podido cambiar las cosas. De todas formas hubiéramos terminado así.
Recuerdo esos instantes en que perplejos mantuvimos nuestras miradas como esperando pasar del otro lado. El abismo de no comprender lo que se hace, lo que se calla, lo que se juega. El ardor del fuego que nos entrega, nos destruye, nos convierte en cenizas.
Dejaste la puerta para sentarte en mi mesa.
Como un espectador que no se gobierna, forzaste una situación en la que nadie quería estar inmerso.
Nos dejamos.
Y, sin embargo, algo pasó, algo que corrió el velo de nuestra miseria, de nuestro egoísmo y nuestra maldad. Desde la otra cara de la moneda puedo verte tan ingenuo. Sin el dolor que ya antes fue provocado en mi otro yo. Pero esa vez, no me involucre en tu discurso y solo quería ver mi sol.
Hoy te llamo y nadie contesta.
Quizás tarde en reconocer que lo que me alejó de vos fue el miedo de que pienses que solo era otra blonda.

variete

fumo un rato largo. quiero quitarme la angustia
¿dormimos una noche juntos? no se por qué
un puente en medio de la avenida
lo pido. lo quiero y es distinto.
cuando no tengas más que pensar...
volvé a mi cama que te espero con un libro.
un pez en la selva
en el parque el otro día creí que sonreía
pero cuando revele el rollo
descubrí solo mis caras de tristeza
un corte en medio de la ciudad
me acompaño a casa
no me quito la vista de encima
un brillo sobre la opacidad
el abrazo antes irse
mi suspiro dejo claro que no iba conmigo
un desierto en la vorágine semanal
y si las americas son una
¿por qué no todas las chilenas son latinas según Jelinek?
Me pase la noche dando vueltas. No podía resignarme. Me anudaban la garganta los recuerdos de ella. A más charlas más peleas. Sugiero el camino paralelo. "uno encuentra lo que busca" leí en un libro tirado bajo mi cama. Ella se desencaja si intento leerle la teoría. La circunstancia se obstina cuando tiene que ser. Es una surrealista empedernida que se deja llevar por lo que tiene que pasar. Pero a mi, que me gusta la rutina, los atardeceres desde mi ventana. El mate dulce. Alguna charla con amigos que me haga pensar. Me preocupa que a ella todo le parezca bien, que no se predisponga al enojo, me cargo la responsabilidad de las discusiones. Entonces, si eleva la voz, le corto la conversación, o le hablo bajo, así se percata. Si cambian los roles me confundo, y no gozo.

jueves, 4 de septiembre de 2008

desempate

se dejaron de ver, para mirarse
uno frente al otro, sentian
que la eterna complicacion incomprensible y hasta imperceptible
se hacia visible casi aspera
soltaron risas y llantos. soltaron miedos y perspicacias.
encadenados de pies y manos, rozaron sus vidas
hasta que ese reaplandor de queienes no se conocen y se desean
se fue apagando en la realidad de sus vidas y porque no de sus sueños
de la defensa al ataque o de sortear peligros a quedar sin vida
el peligro de un flight que despega sin fuerzas
la contraposicion de ideas semejantes
creyeron
se asquearon de no poder manejar
lo que eran lo que aparentaban ser, lo que querian ser
uno y otro
una careta y otra fue superponiendose hasta que no distinguieron nada
y en el juego de preguntas y respuestas
quien contesta, siempre sale perdiendo.

miércoles, 3 de septiembre de 2008

20 caramelos, sin frasco

en la plaza del pueblo que no rie. porque me sobran quejas y me faltan ganas
al menos se que hoy, nadie va a olvidar mi cara.
tengo una pequeña adiccion
arruinarlo y asi poder volver a estar sola.
interlineado simple, para que me anules
el boicot, no lo hago solo con vos.
si te castigo hacete cargo.
de paso hacemos que no nos vimos
y terminamos durmiendo tranquilos.
dejame que te diga una sola ultima cosa: que bien que no me haces.
y la farsa de mis no palabras
se dibuja en mi cara
mientras mi mente no puede ir mas rapido y guardarselo todo.
busco un quiebre.-

lunes, 1 de septiembre de 2008

desde la vereda de las exigencias

Mientras esperaba la Sprite que había pedido al mozo, sentada en la vereda de un bar en Av. Rivadavia entre Hidalgo y Parral, tomé el celular y la llamé a la Diseñadora.
-Gorda!
-Hola Loca!- me dice como contenta de escucharme
-¿Estás ocupada?
- Decime, decime.
-Vos, que soles salir con un famoso, que decís: ¿Sonia 15 simula que está todo bien porque le causa fantasía creer que sabe de él tanto? - le pregunto dando por entendido que me interpreta...
- ¿De qué mierda me hablas nena? Estoy laburando no me vengas con huevadas, te llamo más tarde...
- Pará, pará decime, te causa fantasía saber del Star por las revistas, y que cuando lo ves, sabes más de él que él de vos...?
- Ay, sabés que me hablás de él y no puedo evitar cachondearme, si obvio que me fantaseo con eso... después te llamó que viene mi jef...
Me colgó. El mozo me deja la Sprite. Le pido un tostado. Me sirvo en un vaso. La efervescencia de las burbujas queriendo salir de él. Me siento queriendo saltar del medio en el que me manejo. Un jefe me dijo que los hombres en en ese mundillo que me rodea no cumplen jamás con las expectativas de una mina. ¿Ando bajando las exigencias con el tiempo?